201901.16
0

Mesa Redonda sobre“Metodologías de Cálculo y Resguardo Judiciales para Acreditar la Pérdida de Productividad en contratos de construcción”.

“EN CHILE NO HAY ESTÁNDAR NI TRADICIÓN DE MÉTODOS PARA MEDIR LA PÉRDIDA DE PRODUCTIVIDAD”


  • Hernán Fleishmann y Fernando Landeros, expusieron en la mesa redonda sobre “Metodologías de cálculo y resguardo judiciales para acreditar la pérdida de productividad en contratos de construcción”.

El pasado 29 de noviembre, se desarrolló la mesa redonda, que estuvo moderada por nuestro director Víctor Ríos, en la que el abogado y el arquitecto experto en procesos, expusieron sus experiencias y visiones sobre la productividad y la pérdida de ésta en el sector de la construcción.

Hernán Fleishmann comenzó su intervención contextualizando de qué se habla cuando se hace sobre productividad. Para el experto, la productividad es un indicador que relaciona los recursos con las obras físicas que tenemos que realizar. “Desde mi visión cercana al contratista lo que podría afectar la productividad son varios factores como: el terreno que se entrega tarde, o en condiciones distintas a la presupuestada, las condiciones del subsuelo que no son las esperadas, el proyecto se entrega por partes e incompleto, el proyecto se modifica tardíamente, condiciones climáticas inesperadamente adversas, falta de permisos que impiden desarrollar el proyecto en la forma y época que estaba presupuestada, entre otros”. Fleishmann sostiene que todo esto se traduce en generar menores rendimientos, con lo que se produce una afectación en la productividad, “lo que podría, por ejemplo, estar muy relacionado con el plazo de la obra, pero también puede ser que una misma obra tenga menos rendimiento y pérdidas de productividad inmersas sin que se afecte un día de la ruta crítica del proyecto, visto así, la pérdida de productividad nos lleva a decir que hay algo que afectó en el modo, en la forma, en el cómo un contratista llegó a ejecutar una obra”.

PROGRAMA DE TRABAJO

El abogado señaló que, si se afecta el programa de trabajo, si se afecta el modo en que el contratista llegó a ejecutar la obra, se van a generar menores rendimientos y esto se traduce en que se van a requerir más recursos de costos directos, mano de obra, maquinaria y equipos a fin de ejecutar el mismo proyecto. “En definitiva, la pérdida de productividad es que tengo un menor rendimiento en el que para hacer exactamente lo mismo voy a necesitar incurrir en mayores costos. La pérdida de productividad por regla general afecta al costo directo. El costo directo tiene 3 componentes: mano de obra, maquinaria y equipos. La perdida de productividad la medimos en H/H (hora hombre de costo directo) y en las maquinarias y equipos que deben ser utilizados”.

Fleishmann enfatiza en que como abogado se puede ir viendo cómo va el desarrollo del contrato y entregó algunos indicios de cómo detectar que algo está pasando con la productividad:

-Controles mensuales de lo ganado con lo gastado. Cuando lo gastado se dispara en función a lo ganado, significa que algo no está rindiendo como estaba inicialmente presupuestado.

-Modificaciones tarde del proyecto.

¿QUÉ PROBLEMAS TENEMOS CON LA PÉRDIDA DE PRODUCTIVIDAD CUANDO VAMOS A RECLAMAR A UN TRIBUNAL?

Desde el punto de vista judicial la pérdida de productividad es un daño emergente del cual debe responder el mandante frente al contratista. El principio general en Chile es el de la “reparación integral del daño”. Según Fleishmann “para un juez o un árbitro es más fácil de apreciar, percibir y convencerse de que algo se le debe a un contratista cuando reclama una modificación de proyecto. Por otra parte, cuando uno dice cuánto se alargó el proyecto, también se indemniza como un daño emergente, pero cuando uno trata de convencer al mismo juez o árbitro que ejecutar exactamente lo mismo, muchas veces en el mismo período inicial de tiempo puede ser más caro, estamos con un problema de convencimiento”.

METODOLOGÍAS PARA MEDIR LA PÉRDIDA DE PRODUCTIVIDAD

Los expertos sostuvieron que existe un gran problema respecto a las metodologías disponibles, que es la “causalidad”. Hicieron un recorrido por diversos métodos que se basan a partir de modificaciones de obras, otras que son de “métodos acumulativos” para determinar la pérdida de productividad, la “metodología de medición de la línea de base”, pero a juicio de Fleishmann estos sistemas “traen incertidumbres respecto a la causalidad”.

Fernando Landeros, sostuvo que, al ser un indicador, la productividad se puede ir midiendo a lo largo de la obra. Respecto a lo que afecta a la productividad en una obra, el arquitecto menciona  por ejemplo la temperatura, la introducción de cambios, la aceleración de obra y los juicios.

El experto enfatiza que en Chile “no hay estándar ni tradición de métodos” y complementa señalando que los métodos que a nivel internacional hoy están marcando lo más cercano a un estándar es la tendencia de utilizar cálculos o estimaciones de pérdidas de rendimientos basados en datos propios del proyecto como la “milla medida”. A su juicio este método está validado por la industria y por algunos tribunales, es un ejemplo de una metodología que utiliza datos propios del proyecto, no utiliza la oferta como parámetro, por lo que según Landeros, descarta una eventual subestimación de la propuesta y concibe las ineficiencias propias del contratista, por lo que el experto sugiere que el mercado chileno debiera tender hacia este método.

Para finalizar la mesa redonda, los expositores respondieron las preguntas de los asistentes y complementaron sus experiencias con ejemplos y casos entregados por los socios que estuvieron presente.