201805.24
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MESA REDONDA CON EXPERTA EN DERECHO COLABORATIVO


ENFOQUE COLABORATIVO EN LA ELABORACIÓN Y GESTIÓN DE CONTRATOS DE CONSTRUCCIÓN



“HEMOS DEDICADO MUCHO TIEMPO A ARMARNOS PARA LA GUERRA CON CLÁUSULAS ABSOLUTAMENTE DEFENSIVAS Y NO NOS ENFOCAMOS EN BUSCAR UN ACUERDO DESDE EL PRINCIPIO”

  • La abogada – economista española y Presidenta de la Federación de Derecho Colaborativo propone un cambio de paradigma desde el derecho colaborativo.
  • La experta sostiene que en su experiencia, el 90% de estos procesos resultan exitosos, mejorando la relación entre mandantes y contratantes.

“Estamos abordando el proyecto desde el inicio como un campo de batalla, el contrato no es más que el primer round, la primera pelea de una guerra que va a ser larga porque los proyectos en general son de mediana o larga duración”. Este fue el diagnóstico que entregó Ana Armesto, presidenta de la Federación de Derecho Colaborativo de España, en la mesa redonda del pasado 10 de mayo, en la que abordó el tema “Cambio de Paradigma: Perspectivas Eficientes de Prevención y Gestión del Conflicto en Contratos de Construcción”.


Armesto sostuvo que esto no sólo resulta ineficiente sino además se convierte en una fuente segura de conflictos. ¿Por qué aceptamos términos o acuerdos que sabemos son imposibles de cumplir en las condiciones y/o precios/plazos comprometidos en el contrato?, preguntó a la audiencia, la que participó activamente en la charla planteando sus dudas y visión sobre el tema.

Las respuestas de los asistentes a la pregunta de la experta se enfocaron en:  falta de confianza entre las partes que deciden tener un vínculo contractual durante todo el proceso, la no existencia de un índice de confiabilidad, licitaciones con términos “leoninos”, falta de seriedad de parte de la gente en el ámbito de la construcción, poca transparencia en cuanto a “sincerar los contratos”, los que en algunos casos son desequilibrados, y la participación de los abogados a los que les costaría renunciar a una cláusula considerada injusta si sabe que ésta le dará buenos resultados, porque no tendrían motivación para renunciar a ella.

Tras escuchar atentamente estas respuestas, la abogada propuso un cambio de paradigma basado en tres perspectivas: Negociación consciente, la que se basa en una búsqueda activa del acuerdo, enfocando ese acuerdo desde el primer momento con una mirada colaborativa, para construir un proyecto en común. “Esto implica trabajar de una manera distinta desde el principio, no estamos buscando ser mejores personas, sino la eficiencia y resultados que beneficien a todos”, señaló Armesto.

La experta aseguró, “Un buen ejemplo es el proyecto “Construcción 2025” para mejorar los contratos, darles coherencia e introducir nuevas realidades, pero a mi juicio no es suficiente, porque no se avanzará en una nueva estandarización de contratos si no los acompañamos de particularidades, y necesidades del caso concreto que estamos trabajando”.

Adaptación a los cambios es la segunda perspectiva planteada por Armesto, que insiste en que debe haber una participación más activa desde el principio de los diferentes agentes, no sólo especialistas acompañando a cada una de las partes, sino además técnicos y otros profesionales que de forma neutral, sin estar contratados por ninguna de las partes, concurran a esa negociación para poner sobre la mesa aclaraciones técnicas que ayuden a entender cuál es la problemática que puede surgir. “Contemplar desde el principio el negociar entre las partes el cómo vamos a gestionar los cambios y de mutuo propio acordar la manera para gestionarlos de forma colaborativa”.

La abogada señala que los Dispute Boards, si bien son una alternativa que tienen un mismo objetivo inicial podrían insertarse en la lógica colaborativa siempre que fueran las partes las que encontraran la solución a los problemas guiadas por el panel. Para ello, se necesitan panelistas con habilidades y formación especializada.

“Acá podemos convertir el conflicto de inmediato en claim o demanda, o abrirnos a otra tercera oportunidad de sentarnos a hablar, me vuelvo al contrato inicial. Si decidimos el acuerdo entramos a gestionar de forma que nos entendamos entre nosotros sin recurrir a terceras personas, entramos a gestionar lo que se llama las negociaciones estructuradas asistidas.

En esta instancia clientes y abogados se preparan para hablar de 3 cosas fundamentales: lo que ha ocurrido, ¿por qué ha ocurrido?, ¿quiero escucharte para saber en qué posición te coloca a ti esta situación?”, relató la experta española, quien para finalizar describió el proceso colaborativo como un proceso estructurado de negociación, en el que se crea un ambiente de seguridad y confianza, en el que se utilizan técnicas y herramientas eficientes de negociación y comunicación, el que necesita una forma de trabajo diferente entre las partes, trabajo multidisciplinario que necesita mucha preparación y reflexión previa y evaluación posterior a lo que ocurra en las reuniones.

“Mi experiencia es que un gran porcentaje, en un 90 por ciento estos procesos resultan exitosos y mejoran la situación, son muchos más fáciles de llevar, y más satisfactorios para todos”, concluyó Ana Armesto.